Memoria

Honremos la memoria de nuestros seres queridos. Aún, cuando las tendencias de uso y costumbre de despedir a una persona fallecida, con el correr de los tiempos está cambiando; es necesario que sus recuerdos permanezcan en nuestra memoria, de la misma forma que su ADN corre por nuestra sangre y se transmite de generación en generación. Aunque la persona muere, la relación continúa; no podemos ver, tocar o hablar, pero en nuestro recuerdo podemos seguir reconociendo y sanando aspectos de esa relación.

Debemos enseñar a nuestros hijos, que vivimos rodeados por recuerdos que nos acompañan. Integrar en nuestra vida a aquellas personas que nos precedieron o que ya no están, es una forma de trascendencia, pues así mantenemos viva su memoria.

Honrar significa precisamente, que ese nadie, esa persona que ya no está físicamente con nosotros, se convierta en alguien: mostrándole respeto, consideración, ofreciéndole reconocimiento y un lugar en la familia y en la sociedad. Aquellos que nos han precedido son las raíces sobre las que se sustenta nuestra identidad.

Ponemos a tu disposición, un amplio abanico de alternativas, para que puedas “honrar la memoria de tus seres queridos”.

Sí después de la muerte renaciésemos como arboles, nuestro legado seria bosques llenos de vida, en vez de cementerios fríos de mármol y cemento.